miércoles, 9 de septiembre de 2015

SON LAS FOTOGRAFÍAS DE MIS VIAJES. ITERUM. Venezia. Italia.

ITERUM.
Venezia, junto con París, son las ciudades de mis sueños. Cada vez que puedo me escapo a cualquiera de las dos, simplemente para pasear.
De Venezia me gustan especialmente las zonas en las que nunca ves ni un turista, donde los venecianos se toman sus cicchetti, acompañados de su imprescindible vino blanco o del spritz (ese cóctel que cada bar elabora de distinta forma sobre la base de aquél inicial que se originó en la época de la dominación austro-húngara) sin tener que empeñar todo lo que llevan encima para pagar la cuenta, como ocurre, en las zonas transitadas por las huestes extrajeras.
Venecia es siempre bella. Da igual la época del año en que la visites. El inconveniente siempre es el mismo. Está atestada de turistas. Pero si tienes la oportunidad de pernoctar en ella y pasear de noche, es una de las mejores experiencias que te puede regalar la vida. Y despertarte cuando los gondoleros pasan por debajo de tu ventana cantando "O sole mio" y salir al balcón y que te envíen un beso con la mano, un privilegio que te hace sentir como una princesa.
La fotografia que hoy comparto es de la Plaza de San Marcos, uno de los puntos más bajos de la ciudad. Está tomada desde el interior de la Catedral, un día que coincidí con el aqua alta y que llegó hasta dentro del edificio. Para la municipalidad de Venezia ese fenómeno supone un verdadero quebradero de cabeza que intenta resolver colocando las pasarelas que veis en la foto para que los viajeros puedan caminar por encima de ellas. Los inconscientes se quitan los zapatos y recorren la plaza con el agua hasta las rodillas.